En los años setenta, Xerox era la firma líder en el negocio de las fotocopiadoras, pero tenía problemas con sus licencias. Como ganaba muchísimo dinero, decidió abrir un laboratorio de investigación tecnológica, el Palo Alto Research Center (PARC), con el fin de abrir nuevas vías de negocio y lograr de este modo diversificar sus inversiones.