No hay nada más bello que un jardín lleno de vegetación. Además de dar colorido, sombra, regular la humedad y refrescar el ambiente, son benéficas para disminuir los niveles de estrés y mejorar la concentración. A continuación, compartimos alginas plantas que se adaptan al clima tropical del Caribe mexicano con las que embellecerás al máximo tu jardín y llenarás tu vida de belleza, aroma, color y bienestar.
Plantas para exteriores

Cítricos
Los distintos tipos de cítricos son ideales para cualquier jardín, pues se dan bien en los climas cálidos, no requieren un tipo especial de suelo y no crecen en demasía. Con un poco de cuidado, aportarán sombra, frescor y el sutil aroma de las flores de azahar, además, nos regalarán frutos frescos todo el año. No te conformes con el limón y experimenta con la mandarina, la lima, la clementina, e incluso variedades raras y exóticas como el kumquat.

Hibiscos
Los hibiscos pertenecen a una familia de arbustos conformada por más de 150 variedades que reciben nombres tan variados como tulipán, rosa de China, flor del beso, amapola, entre otros. En México, la más conocida y utilizada es la que conocemos como flor de Jamaica, muy popular en la preparación de la tradicional agua fresca de color rojo intenso, muy apreciada por su sabor y beneficios para la salud. Además de su belleza y colorido, muchas variedades de hibisco son comestibles y tienen grandes propiedades medicinales y terapéuticas.

Magnolio
Este árbol de clima templado a cálido requiere un cuidado más especializado, ya que para que crezca bien es necesario ajustar el pH del terreno y aportar mayor cantidad de abono orgánico, pero el esfuerzo valdrá la pena, ya que este bello árbol además de dar sombra nos regala unas bellísimas flores de color blanco o rosado, gran tamaño y aroma exquisito.

Plumeria
El género Plumería es originario del Caribe, América Central, y en general se le encuentra en tierras tropicales alrededor del mundo. Este árbol de tamaño pequeño produce unas flores pequeñas en forma de estrella de mar, que también reciben los nombres de frangipani, flor de mazapán o flor de mayo; los mayas le llamaban Nicté y los habitantes de las islas del Pacífico Sur la conocen como Monoï. Esta flor, cuya variedad de colores incluye blanco, crema, rosa, amarillo, rojo, violeta y variedades bicolor, es altamente apreciada por su intenso aroma avainillado y las propiedades de su aceite esencial.