Hay momentos en la vida que nos sentimos que algo nos falta, que no estamos conformes con el resultado de las decisiones o simplemente que deseamos construir otra forma de vida.
Los principios para vivir mejor de Walter Rizo proporcionan un marco sólido para el crecimiento personal y la mejora en diversas áreas de la vida. Adoptarlos y trabajarlos activamente en el día a día ayuda a alcanzar un mayor bienestar emocional, mental y espiritual

Mentes de acero vs mentes de arcilla: Este concepto marca la diferencia entre ser resistentes, flexibles y capaces de adaptarse a las adversidades de la vida (mentes de acero) y ser frágiles, rígidas y quebrarse fácilmente bajo presión (mentes de arcilla), y resalta la importancia de cultivar la resiliencia y la fortaleza mental para enfrentar los desafíos con determinación y flexibilidad.
Aprende a reírte de ti mismo: Reconocer que todos cometemos errores y tenemos defectos, y que aprender a reírnos de ellos nos ayuda a mantener una perspectiva saludable y a no dejar que los contratiempos nos afecten demasiado. Esta actitud nos permite afrontar la vida con ligereza y humor, en lugar de sentirnos abrumados por nuestras imperfecciones.

Vivir en el futuro para morir en el presente: Vivir obsesionados con el futuro hace que descuidemos el momento presente y nos lleva a una vida llena de ansiedad y arrepentimiento. Experimentar plenamente el presente y centrarnos en el aquí y ahora nos lleva a disfrutar de cada momento.
El legado de Antígona: El mito griego de Antígona explora el conflicto entre obedecer las leyes establecidas por la sociedad y seguir los dictados de la conciencia personal y la moralidad individual, invitándonos a reflexionar sobre la importancia de escuchar nuestra propia voz interior y actuar de acuerdo con nuestros principios, incluso si eso significa enfrentarse a la autoridad.

La paz sea contigo: Cultivar la paz interior como un objetivo fundamental para vivir una vida plena y satisfactoria. Encontrar la tranquilidad y el equilibrio emocional dentro de uno mismo, independientemente de las circunstancias externas, nos lleva a enfrentar los desafíos con serenidad, resolver conflictos de manera constructiva y disfrutar de relaciones más armoniosas.
Aprender a comunicarse: Aprender a expresar claramente nuestros pensamientos, sentimientos y necesidades, así como escuchar activamente a los demás, es fundamental para construir conexiones significativas y resolver conflictos de manera constructiva. Este punto enfatiza la importancia de desarrollar habilidades de comunicación para mejorar la calidad de nuestras relaciones y nuestra vida en general.
Nunca olvides que tu llevas el volante de tu vida, muévelo hacia donde quieras ir hasta que llegues a vivir mejor.