Ricardo García Gaxiola, Fundador de Off the Vine
Comencé en el mundo del vino de manera circunstancial. Estudié la carrera de Administración en el ITAM, y al contrario de mis compañeros, que querían trabajar en empresas grandes o en el sector financiero, yo siempre quise tener un negocio propio en el que me sintiera contento. Descubrí que había una oportunidad de negocio en el ámbito de los banquetes, y de esta manera incursioné por primera vez en 1995. En el año 2000, realicé un viaje a Francia, lo que marcó mi primer gran encuentro con el mundo del vino y la gastronomía.
Al volver a México, comencé a ilustrarme y formarme, y en 2008 abrí la primera tienda Off the Vine en Playa del Carmen.

La tienda fue creciendo hacia un concepto que incluía también restaurante, bar y boutique. Hoy en día, contamos con tres restaurantes, vinoteca y un centro de distribución para hoteles y restaurantes. Me siento muy feliz de trabajar en una industria que me apasiona, en la que siempre hay algo más por aprender, y, sobre todo, generar fuentes de trabajo.
Lo que hace a Off the Vine destacar es, primero que nada, su concepto único y diferente. Somos una vinoteca, un wine bar, un restaurante y un bar de música. Aquí puedes comprar una botella de vino, cenar, tomar un coctel o escuchar música. El otro factor que nos distingue es hacer al vino nuestro protagonista. La mayoría de los restaurantes giran en torno a los alimentos y las bebidas son un complemento. Para nosotros, la comida acompaña al vino.
México a experimentado una evolución en las dos últimas décadas. Hay regiones destacadas, como el Valle de Guadalupe, Baja California, y el Valle de Parra en Coahuila, así como la zona del Bajío, donde se producen vinos de alta calidad. Mi recomendación para cualquier visitante internacional que venga a nuestro país es que pruebe los vinos de distintas regiones que provengan de bodegas que ya han logrado una consistencia al paso del tiempo, como Monte Xanic o Casa Madero, que es todo un referente del vino mexicano en el mundo. Hay bodegas que me han sorprendido como Tres Raíces y Pozo de Luna, que están produciendo vinos muy bien hechos. En Aguascalientes encontramos vinos naturales y de baja intervención, para consumidores que buscan propuestas vanguardistas. México tiene un enorme mosaico de posibilidades, y actualmente a lo largo y ancho del país se hace vino de excelente calidad.

En la Riviera Maya recibimos muchos visitantes europeos, que prefieren los vinos de clima continental, templado, con características similares a los vinos del viejo continente. A los estadounidenses y canadienses les recomiendo vinos del Valle de Guadalupe, voluptuosos, afrutados y con gran cuerpo. La gran noticia es que los vinos que más vendemos son los vinos nacionales de todo el país, y el mercado nunca se equivoca, esto significa que las cosas de calidad se venden solas. Hablando de vinos, nuestros clientes siempre nos preguntan cuál es el mejor. En este sentido, la respuesta depende de muchos factores.
En mi opinión, factores como tener un viñedo que produzca uvas de gran calidad y un enólogo que pueda transformar esos frutos en un buen producto, más un elemento intangible que permanece dentro del vino y se funde con el momento, la compañía, el estado de ánimo y las emociones que nos genera.